
Las plagas, es decir, todos aquellos organismos que causan daños o malestar al ser humano y sus bienes, se encuentran entre los factores más importantes que afectan su bienestar.
Con el propósito de reducir el efecto negativo de las plagas, a lo largo de la historia de la humanidad se han desarrollado diferentes estrategias y tácticas de combate. Las más de las veces, el combate se realiza sin tomar en cuenta que las plagas son uno de los muchos elementos que intervienen en el sistema. Por naturaleza, los sistemas socioambientales donde se desenvuelven las plagas son sistemas complejos, y como tales, su manejo requiere un enfoque holístico.

1.- ¿Por qué las plagas son plagas?
Por lo general, ante un problema de plagas los agricultores (y muchos técnicos) preguntan “¿Qué líquido debo aplicar?”. La respuesta esperada es recomendar un plaguicida (efecto “bala de plata”). Desafortunadamente, la pregunta y la respuesta se dirigen al síntoma, no a la causa del problema. El proceso de tratar los síntomas está tan arraigado, que ante la ineficacia o peligrosidad de estos productos hay una constante y desaforada búsqueda del plaguicida ideal (sustitución de insumos).
Un principio básico del control de plagas debe ser conocer las causas que las originan para tener posibilidad de hacer un manejo efectivo. Por lo tanto, la pregunta más pertinente sería “¿Por qué esa plaga es plaga?”. La respuesta lleva necesariamente a analizar la estructura y función del sistema, y con ello, a utilizar el enfoque holístico.

2.- Cuando la solución de los problemas depende de otros
El análisis de sistemas complejos requiere de herramientas especiales. Una de ellas es el Análisis Estructural, que permite determinar interacciones entre los elementos de un sistema. De acuerdo con este análisis, la solución de problemas ocasionados por plagas tiene dos características: Son problemas muy dependientes, es decir, que para resolverlos primero se requiere solucionar otros; y tienen muy baja motricidad, lo que se interpreta como problemas cuya solución tiene bajo impacto en la solución de otros. Los problemas con estas características se sitúan en la Zona de Salida del análisis estructural.
Por el contrario, hay problemas en el sistema cuya solución es menos dependiente de la de otros y también contribuyen a resolver otros. Estos problemas se hallan en la Zona de Poder. El MHP se enfoca primero a solucionar estos problemas.

3.- El círculo virtuoso del MHP
Entrar en el círculo virtuoso del MHP requiere pensar y actuar holísticamente. Como se ha mencionado, esto principia colocando al ser humano en el centro del sistema para facilitar los procesos, productos y servicios que promuevan su bienestar.
En este contexto, las plagas pasan a un segundo plano de interés, pues su manejo efectivo es consecuencia de mejorar los ingresos, lo cual se logra organizando y fortaleciendo la autogestión y participación de las personas; facilitando el acceso al conocimiento para prevenir plagas y a los mercados para mejorar el precio de sus procesos y productos; y promoviendo la responsabilidad socioambiental. Estos procesos podrán tener más impacto en la economía del agricultor con el apoyo de especialistas con enfoque holístico, es decir, personas que saben mucho de algo y que tienen la capacidad y actitud para colaborar con otros a fin de resolver problemas complejos.
