¿Qué es Manejo Holístico de Plagas?
El Manejo Integrado de Plagas (MIP) es la forma más aceptada para defenderse de las plagas. Sin embargo, el enfoque reduccionista del MIP se atora cuando la limitante del agricultor son factores socioeconómicos. Además, otro problema del MIP es que es más reactivo que preventivo.
El manejo de plagas requiere ver el sistema como un todo, donde disminuir los daños de las plagas sea la consecuencia y no el fin. Esto plantea un enfoque distinto, un enfoque holístico.
Esta necesidad da pie a proponer el Manejo Holístico de Plagas (MHP) que se define como un sistema regional participativo de toma de decisiones para el manejo de plagas dirigido al bienestar de la población; considera el desarrollo de procesos y productos inocuos, de calidad para el autoconsumo y competitivos en el mercado; y funciona mejor en sistemas integrales de producción agroecológica. El MHP construye un andamiaje donde el ser humano es lo fundamental.

2.- La Piedra Angular del MHP
Dos conceptos interconectados emergen con el enfoque holístico: reducir el riesgo– vulnerabilidad e incrementar la resiliencia del sistema.
Se entiende por riesgo la posibilidad de que los agricultores puedan sufrir daños a causa de una plaga, en tanto que la vulnerabilidad son las características de los agricultores y fincas, que determinan su grado de exposición ante una plaga. Por su parte, la resiliencia es la habilidad de los hogares, comunidades y naciones para absorber y recuperarse de los impactos, mientras adaptan y transforman positivamente sus estructuras y medios para vivir bajo estreses, cambios e incertidumbres en periodos de largo plazo. Estos conceptos se relacionan con la capacidad de respuesta y recuperación del sistema, que son los atributos y mecanismos de productores, organizaciones, instituciones y sociedad para reducir los riesgos de plagas y para sobrevivir, resistir y recuperarse de los daños causados por dichas plagas. Al reducir el riesgo– vulnerabilidad e incrementar la resiliencia, se pretende “blindar” ecológica, económica y socialmente al sistema.
Estos conceptos son “la piedra angular” del MHP, pues para este no solo es importante disminuir la incidencia de las plagas, también en ocuparse en reducir la vulnerabilidad y mejorar las capacidades de respuesta y resiliencia del sistema bajo manejo.

3.- Filosofías que sustentan el MHP
El MHP se sustenta en tres filosofías con enfoque sistémico, integral y complejo:
Manejo holístico (A. Savory): El término “holístico” proviene de holos, raíz griega de Holismo, que significa todo, entero, total; pregona que las propiedades de un sistema no pueden ser determinadas solo por la suma de sus partes; más bien el sistema determina cómo las partes funcionan.
Agroecología (M. Altieri): Esta filosofía enfatiza en la restauración de los mecanismos naturales de control de plagas, principalmente mediante el manejo de la vegetación, la cual también, conserva la energía, mejora la fertilidad del suelo, minimiza los riesgos de erosión y reduce la dependencia de insumos externos.
Pensamiento complejo (E. Morin): A diferencia del método científico cartesiano, propone el estudio de la complejidad mediante la detección de las uniones, articulaciones, solidaridades, implicaciones, imbricaciones, interdependencias y complejidades de la realidad y de la condición humana.
